Santísima Virgen del Buen Suceso

Datos de interés

Fundación: 1765

Santísima Virgen del Buen Suceso

  • La leyenda remonta la tradición del nombre de la Virgen del Buen Suceso a 1606, cuando, según la misma, dos Hermanos de la Congregación de los Obregones partieron desde Madrid a Roma para pedir al Papa la aprobación de sus Constituciones. En el camino, ya cerca de Castellón, les sorprendió una tormenta. Se refugiaron en una cueva y, mientras rezaban para que aquella pasara, vieron un gran resplandor; asomándose al lugar de donde éste procedía, descubrieron una imagen de la Santísima Virgen con su Hijo en el brazo izquierdo y un cetro en la mano derecha, con corona y vestidos muy antiguos. Al momento cesó la tormeta. Metieron la imagen en un canastillo y continuaron su camino hacia Roma. Al llegar a la ciudad Santa los Hermanos contaron lo sucedido y mostraron la imagen al Papa Pablo V, quien, al oír su relato, les dijo: "Buen Suceso habéis tenido", y quitándose su cruz pectoral se la puso a la imagen. No obstante constan apariciones anteriores de la Virgen (como la vivida por una Hermana Concepcionista en 1594) en la que ésta se manifiesta como "María del Buen Suceso".
    De la implantación en Cieza de esta advocación y de la llegada a la ciudad de una primera imagen no constan datos. Las primeras referencias que de la Virgen del Buen Suceso se conocen la vínculan con la construcción de la que hoy es Ermita del Santísimo Cristo del Consuelo.
    Esta ermita, sita en un cabezo extramuros conocido originariamente como Cabezo de las Horcas (hoy Barrio de la Horta), fue en su origen un sencillo devocionario denominado “del Calvario” que como tal consta en la “Relación” de Felipe II de 1579; a este lugar se accedía por el Camino de Castilla (hoy carretera de Calasparra) que discurría a los pies de dicho cabezo.

    En 1607 el sacerdote D. Sebastián Valenzuela y Benavides instituye por vía testamentaria una Capellanía para la erección y consagración de una ermita a Ntra. Sra. de la Limpia Concecpción, ermita que nunca llegaría a levantarse; no obstante, en 1612 y a instancias del Presbítero D. Ginés de Mellinas, albacea del anterior y uno de los impulsores en aquella época de las inversiones en los edificios religiosos de la villa, se inicia la construcción de una ermita sobre el primitivo devocionario, pero entonces probablemente con la finalidad de consagrarla a Cristo Crucificado. Ese mismo año D. Diego Padilla sufraga de su propio peculio el Crucificado que ha de presidir dicha ermita y que queda provisionalmente instalado en la iglesia parroquial de la villa en tanto no concluyen las obras de aquélla. Acabadas éstas como muy tarde en 1614 (en su testamento de ese año Dña. Isabel Ruiz lega un dinero “para la obra de la ermita nueva que se ha hecho en el cabezo de las horcas” ) se colocan en la ermita el mencionado Crucificado y una Imagen de la Virgen del Buen Suceso, aunque parece ser que se sigue albergando la intención de construirle a la Virgen una ermita propia (así se desprende del testamento de Dña. Catalina Ródenas de 1615 por el cual al antedicho Presbítero D. Ginés de Mellinas se le encarga la custodia de “una saya de terciopelo negro... para la Virgen del Buen Suceso para que de ella se haga un frontal o casulla... en caso de que se haga en esta villa una ermita de Nuestra Señora del Buen Suceso de que de presente se dice se trata de hacer... y si dentro de cuatro años primeros siguientes no se hubiere hecho la otra hermita se de limosna a la imagen de Ntra. Sra. del Buen Suceso que de presente está en la Ermita del Cabezo de las Horcas” ) que finalmente tampoco será edificada. Desde esas fechas la ermita pasó a ser conocida indistintamente como Ermita de Ntra. Sra. del Buen Suceso (así, en el testamento de Dña. Ana Marín de 1621 se establecen “cuatro misas rezadas y estas se digan en la Ermita de Ntra. Sra. del Buen Suceso de esta villa en su altar reservado” ) y como Ermita del Santo Cristo del Calvario (tal como aparece referida en el Acta Capitular de 1745 en que se nombra a la Virgen del buen Suceso Patrona de Cieza), denominación que el pueblo pudo atribuirle por el hecho de que en ella finalizara el viacrucis o calvario referido y no tanto en función de la advocación del mencionado Crucificado. Ambas Imágenes contarán desde un principio con sendos altares (así en el testamento de Dña. Inés Valera de 1624 se manda decir “dos misas rezadas en el altar reservado al Santo Cristo en la ermita de Ntra. Sra. del Buen Suceso” ).
    En 1745 el clero local promueve ante el Concejo de la Villa el nombramiento de la Virgen del Buen Suceso como Patrona de Cieza, tal y como se refiere en los siguientes textos (transcripción de las páginas correspondientes del Libro Capitular del año 1745 que se conserva en el Archivo Histórico Municipal de Cieza):
    “SELLO QUARTO. ANO DE MIL SETECIENTOS Y CUARENTA Y CINCO
    Señor, El Cura, y Clero dela Parroql de esta de VS. con la maior Venerazn ponen ensuseria comprehensión, y representan ala innata, y christiana piedad de V.S. la Ôbligon en que Dios Nrô Sôr, les a constituido de Parrocho, y Padres espirituales de este pueblo de V.S; por quien ânde responder en el tribunal del mismo Señor, y por que consideradas las muchas, y ponderosas razones, que âffligen sus corazones para tan alto desempeño, confesando sus ningunas fuerzas en tan grave peso, les â parezido para tener consuelo ensus almas, vuscarle general para estos vecinos; y siendo el mayor ponerlos Vaxo del amparo, patrozinio, y defensa de la experimentada fenerable interzesion de María Santísima Señora Nrâ, ensu milagrosa Imagen del Buen Suceso, que se venera en la Sta hermita del Sto Christo del Calvario, paratener con nuevos rendimtos de Venerazon, propizio el Ausilio Divino de supiedad;
    Supplican â V S. sesirua (continuando ensu Catholico Zelo, y Ardiente devozion â esta Santissima Reyna) Votarla por Patrona de V S. y su Pueblo, enlo que no se ôpone alque ya tiene deel Señor San Bartholome, pues lapractica comun dela Caueza deeste reyno y sus prinzipales Ziudades con muchas dela Christiandad, admites dos, y tres Patronos peculiares, para refugio ensus calamidades, â loque seuniran los suplicantes, haziendo para superpetuidad las escripturas correspondientes, y señalando los cultos que se ân de ôfrecer ensu reconocimiento, y Devozion, losque sean factibles en la cortedad de nrâs fuerzas temporales, Demostrando nuestro humilde, Devoto, y reverente agradecimiento alas continuas misericordias de esta soberana, y Divina Señora de Angeles, y de hombres, con loque lograremos tambien servir, y ôbsequiar a Jesus Dios y Señor Nrô, por lo que se complaze en ver servida a su Santissima Madre, por quien conzeda a V S. muchas bendiziones, para el Aumento de su maior bien espiritual, y temporal, como assi lo pide y ruega â su Divina Magestad este Rdo Clero.” (Al término del Acta firman de conformidad los Capitulares de la Villa)

    “ SELLO QUARTO. ANO DE MIL SETECIENTOS Y CUARENTA Y CINCO
    de Cieza de 31 de Henero de... Sehizo notorio y leyo ala letra Un Memorial del Señor Cura y Reverendo Clero dela Iglesia de esta dhaVilla por elque y presentado por mano dedch Señor Gobr. manifiesta los singulares favores, queen todos los Conflictos que hatenido este Pueblo hadebido ala piedad De Maria Santisima Señora ntasu advocazión Del Buensuzeso, yque para Corresponder atan singulares favores suplicaba aesta Villa sesirbiese nombrarla por Su Patrona y de Su Pueblo...
    ... = Dijo que conel mayor Consuelo suyo, queda entendida esta Villa del ferboroso Zelo, con que dho Señor Cura y suReberendo Clero, procuran, y desean el mar. Culto y Venerazion de ntaSeñora del Buensuzeso porlo que le da esta Villa las mayores grazias, y siendo fidedigno Tesigo de la Villa de la Poderosa proteccion y Ptrozinio de TanSoberana Reyna, enquantas necesidades aynplorado este Pueblo su dibina piedad; ; y elqe ahora nuebamte. aexperimentado, y expera dela dibina misericordia qe Suynterzesion, secontinue; y en atenzion aser estaSeñora lamas antigua Imagen que siempre habenerado este Pueblo, como aparezido yporla miseria delos tiempos haber decaydo aquella primera ardiente debozion conquela Zelebraba ybeneraba Esta Villa ysus Vezinos, quiere y desea quebuelbaseaquel primer explendor de Venerazion, ypara qe tenga el Cumplido efecto desde luego porlo qe asi hazer, nombraba y nombro por su Patrona y Protectora y de esta Commun, a dha Milagrosa Imajen de ntaSeñora del Buensuzeso, y porla mas Reberente suplica pide asudibina Mgd. sedigeadmitirle asu soberana proteccion y para la Zelebracion del Contrato y obligacion que hadehaber entre esta Villa y dho Señor Cura y Reberendo Clero, para los Cultos qe seande Tributar anualm qe. adha Milagrosa Imajen y formalidades qe seande obserbar, nombraba y nombro por Commisarios paradhofin a dhos Señores Don Lorenzo Marín Melgares y Don Joseph Marin dePadilla y a Don Diego de Rueda nuevo Acrezentado, y Don Joseph Albarez deAledo Rexes. y adho Señor Don Pedro Marín de Angto. Procu qe. sindico xeneral aquienes de esta Villa su commision amplia y sinlimitazion alguna Como serrequiere por dxo.” (Al término del Acta firman de conformidad los Capitulares de la Villa)

    Aunque el Crucificado que se custodiaba en la ermita junto con la Imagen de la Virgen adquirió la advocación “del Consuelo” en el siglo XVIII, aún después la ermita sigue apareciendo denominada indistintamente bajo una y otra advocación: así mientras un documento de 1846 la refiere como Ermita del Santísimo Cristo del Consuelo, en otro de 1855 aparece como Ermita de la Santísima Virgen del Buen Suceso.

    El pequeño eremitorio fue derribado en la segunda mitad del siglo XIX para levantar la actual ermita (1864-1879), de estilo neogótico y mayores dimensiones, que, aunque seguirá acogiendo también a la Imagen de la Virgen del Buen Suceso hasta el año 1963, la devoción popular consagró no obstante al Santísimo Cristo del Consuelo.

    En las décadas que siguen a la guerra civil española se inician diversos trámites para erigirle una ermita propia a Nuestra Señora la Santísima Virgen del Buen. Así, en 1942 se organiza una Comisión pro resurgir del Culto y Devoción a la Virgen del Buen Suceso, encabezada por D. Aurelio Guirao, que acabará constituyéndose en Hermandad y que solicita del Ayuntamiento la edificación de una ermita en el paraje del Madroñal (la citada Comisión, junto con las autoridades locales civiles y religiosas, acuerda que, una vez construida la ermita, la Virgen sea trasladada a la ciudad para las Fiestas de San Bartolomé, custodiándose cada año alternativamente en la Basílica de Ntra. Sra. de la Asunción y en el Convento de San Joaquín, y que se le organicen un novenario o un triduo, una función solemne con sermón y una Procesión por las calles céntricas de la ciudad). Aunque la solicitud es aceptada y se dictan las condiciones al respecto, años después se decide cambiar la ubicación de la futura ermita, merced a la iniciativa del sacerdote D. Antonio Dato Jaen. Finalmente el 6 de marzo de 1962, siendo Presidente de la Hermandad, el Doctor D. Fulgencio Serra Peña, se coloca la primera piedra de su Santuario, cuya construcción se llevó a cabo definitivamente en ese otro paraje privilegiado de Cieza que es la Atalaya, sobre un collado desde el que se ofrece una vista inigualable de la ciudad y su vega, y que quedó finalizada al año siguiente justo para la celebración de su primera Romería el día de su festividad.

    Durante algunos años se celebran en la Ermita ceremonias de boda e incluso comuniones, y con mayor frecuencia se oficia la Santa Misa, sobre todo en el mes de Mayo. Actualmente, aunque la Ermita sigue abierta al culto, sólo se ofician ceremonias religiosas con carácter muy puntual.

    A la Hermandad encargada de la organización de los Actos en su honor, constituida posiblemente tras la guerra civil, se suma en 1973 una Asociación para administrar todo lo relacionado con aquél, llegando a proyectarse en dos ocasiones (1975 y 1983) la construcción en sus alrededores de un albergue, proyecto que finalmente será abandonado. En 1981 Hermandad y Asociación cesan en su actividad, y su patrimonio, la organización de Actos y la administración de la concesión de terrenos que la Hermandad tenía en el Collado de la Atalaya se transfieren a la Junta de Hermandades Pasionarias, quien en 1984 construye en la Ermita un retablo de mármol para la Imagen (remplazado en 2008 por el actual, con diseño y ejecución del artista y escultor local D. Antonio Jesús Yuste Navarro) y organiza en 1987 una peregrinación con la Imagen de la Virgen al Santuario de Torreciudad, donde se deposita una réplica de la misma. Desde entonces y con ayuda municipal se han ido abordando sucesivas mejoras del Santuario y sus alrededores, entre las que destaca la ampliación y reforma de la carretera de acceso al mismo, llevada a cabo en el año 1999, así como la finalización en 2011 de diversas intervenciones en la Ermita.

    La Festividad de la Virgen del Buen Suceso siempre se celebró el 8 de Septiembre, aunque esta fecha parece haber servido según las épocas como principio o fin de los festejos en su honor: así en 1804 el Ayuntamiento acuerda que la Patrona sea trasladada a las seis de la tarde de ese día para dar inicio a los actos en su honor; sin embargo a finales del siglo XIX, tal y como queda recogido en la prensa local de la época, la celebración de su novenario precede al día de su festividad. En este sentido María Gómez, sobrina de D. Pedro Marín Martínez, que ostentaba, entre otras, la capellanía de la Virgen a principios del siglo XX, recuerda que por aquellos años era precisamente el 8 de septiembre cuando la Virgen regresaba a la ermita, de la que se había bajado el quince de agosto para acompañar, desde el Monasterio de la Inmaculada Concepción (Convento de las Claras), al Patrón, San Bartolomé, en su Procesión hasta la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, y que esta “bajada” de la Virgen no suponía ningún tipo de Procesión, pues era precisamente su tío quien bajaba la Imagen de la Virgen en su coche y la entregaba a las monjas para que la vistieran y prepararan sus andas para procesionar por la tarde junto a San Bartolomé. A partir de la construcción de su actual ermita la Virgen del Buen Suceso se traslada a Cieza el día de su festividad, 8 de septiembre, para regresar a su Ermita en Romería, con alguna excepción, el tercer domingo de dicho mes. Coincidiendo precisamente con el día de su festividad, en 2011 el Excmo. Ayuntamiento de Cieza colocó en el Callejón de los Frailes, en pleno centro del casco urbano, un azulejo conmemorativo del patronazgo de la sagrada Imagen.

    De la primera Imagen que tenemos noticia se conservan algunas fotografías: se trataba de una Imagen de vestir de tamaño bastante más pequeño que la actual. Destruida durante la Guerra Civil, una cuestación popular reunió el dinero preciso para que en 1942 el escultor murciano Juan González Moreno realizara la actual, una réplica de la anterior, pero de mayor tamaño. La Imagen, que fue procesionada por primera vez y bendecida el 24 de Agosto de 1942, fue restaurada por el propio autor en dos ocasiones, 1979 y 1980, y por última vez en 1997 por Javier Bernal Casanova. Desde su realización el ajuar y los abalorios de la Imagen se han ido enriqueciendo gracias sobre todo a las donaciones de particulares, patrimonio cuya custodia se confió a sus camareras, Dña. María Luisa Guirao, que lo fue entre 1964 y 1982, y Dña. Pepita Gil, que desempeñó el cargo entre 1982 y 2003.

    Tras la instauración en 1963 de su ya tradicional Romería desfiló sobre un Trono sencillo de madera y dorado perteneciente a una Imagen de San José que se veneraba en otra de las ermitas de los alrededores de Cieza, donado por Dña. Carmen Perona de Moxó; dicho Trono fue sustituido en el año 2004 por otro, de mayores dimensiones que el primitivo, rícamente tallado en madera y dorado por el artista local Bonifacio Pérez Ballesteros, y costeado por las dieciocho Cofradías que componen la Junta de Hermandades Pasionarias.

    El novenario de la Virgen se escribe en 1965. La Patrona de Cieza cuenta por otra parte con dos himnos: el primero, escrito en la década de los sesenta del pasado siglo XX por el notario D. Antonio Moxó Ruano, con música de D. Julián Santos; y el segundo, debido al músico ciezano José Gómez Villa, que compuso la partitura y escribió la letra en 1996.